La exposición «Obra Gráfica» de Antoni Tàpies podrá visitarse en la «Finca El Portón» hasta el 9 de noviembre.
La exposición «Obra Gráfica» de Antoni Tàpies podrá visitarse en la «Finca El Portón» hasta el 9 de noviembre.
Enrique Martín. Octubre 2019.
Tàpies, Obra Gráfica
La exposición «Obra Gráfica» de Antoni Tàpies podrá visitarse en la «Finca El Portón» hasta el 9 de noviembre.
Enrique Martín. Octubre 2019.
«Un grano de arena contiene todo el universo». El enorme interés que Antoni Tàpies tuvo por la filosofía, el arte y el pensamiento oriental se vio reflejado en su obra de una manera evidente. Ver una exposición del artista catalán traspasa la mera contemplación de una obra de arte, es una experiencia sensorial que nos descubre un universo lleno de símbolos, números, marcas, huellas y materia.
Observar a Tàpies crear a través de las diversas grabaciones audiovisuales existentes también es una experiencia única. Su proceso de creación se asemeja a una especie de ritual, un proceso de concentración e innovación donde percibimos la constante lucha del artista por encontrar el equilibrio perfecto de la obra, la búsqueda del orden dentro del caos, la persecución de una solución a una problemática que el autor ha planteado o que la propia obra le va imponiendo.
Esta interesante propuesta, comisariada por Antonella Montinaro, llega a Alhaurín de la Torre después de haber pasado por varias localidades malagueñas. En ella se exponen veintitrés obras gráficas con un objetivo claramente didáctico, acompañadas de varios paneles informativos que ayudan a la comprensión de la exposición. Todavía hoy en día a la sociedad le cuesta «mirar» el arte moderno de una manera abierta y crítica en comparación al arte tradicional, cuando es en este último donde frecuentemente se esconden claves que requieren de un conocimiento previo de historia, de arte o de contexto. Aun así, seguimos aceptando con más naturalidad una obra de arte tradicional que una de arte moderno. En esta exposición, para disfrutar de la obra de Tàpies, no hay que buscar grandes claves, la experimentación que ha hecho con la materia está ante nuestros ojos y el resultado también.
La exposición que tenemos ante nosotros está organizada en torno a tres bloques temáticos: «Tàpies y el grabado», «Los objetos del entorno cotidiano» y «La escritura». A diferencia de otros artistas que han trabajado distintas técnicas evolucionando en cada una de ellas de manera independiente (hay artistas que pintan de una manera, esculpen de otra y graban de otra), Tàpies plantea en su obra gráfica los mismos problemas y aplica —conceptualmente— las mismas soluciones que en su obra pictórica o escultórica. El resultado de sus investigaciones y de las innovaciones que va introduciendo las va aplicando sin distinción a todos los campos donde trabaja, y por este motivo, el estilo personal y único que vemos en la obra expuesta en «El Portón» es el mismo que encontraremos en cualquier otra exposición del artista catalán.
Con el Tàpies grabador encontramos una original forma de crear estampas mediante diversas técnicas de grabado: aguatinta, aguafuerte, serigrafía, carborundum, litografías y xilografía, en ocasiones combinando varias de ellas. Cada una de estas técnicas conlleva unos saberes específicos sobre el propio proceso de grabado, sobre la matriz que se utiliza, su entintado o su estampación, que hace que la dificultad de creación de la obra gráfica se multiplique. Tàpies utiliza por igual métodos sustractivos, como las técnicas tradicionales donde el motivo se va «tallando» en la plancha, y métodos aditivos, como el carborundum, un polvo abrasivo de gran dureza que se puede adherir a la plancha para su posterior entintado y estampación.
El grabado siempre ha tenido algo de magia para los artistas. Para realizarlos es fundamental tener claro lo que se quiere hacer desde un comienzo ya que el autor trabaja sobre una matriz que no devuelve ningún resultado real hasta su estampación, al contrario de otras técnicas de creación, como la pintura, donde el artista va observando el resultado al mismo tiempo que va trabajando en ella. Los tiempos del grabado son distintos a los de la pintura, aquí la obra sigue su propio ritmo, no se puede acelerar. Tàpies utiliza —y manipula— ese proceso de creación añadiendo elementos antes, durante o después de la estampación, y el resultado es la creación de obras que van más allá de los grabados tradicionales. Barbara Catoir nos hacía llegar en su libro «Conversaciones con Antoni Tàpies» una reflexión del propio artista en referencia al procedimiento de trabajo en un grabado: «Aquí realizo las mismas operaciones con los dedos, con los pinceles, que si se tratase de un papel. Es sencillamente otro modo de rascar, otro modo de atacar el blanco».
Al igual que en el resto de su obra pictórica o escultórica, la presencia de objetos de la vida cotidiana fue una constante en la creación de Antoni Tàpies y así se evidencia en la obra gráfica que se expone en «El Portón», pudiéndose identificar en los trabajos expuestos utensilios como cubiertos, sillas o encajes, los cuales adquieren un nuevo significado cuando son incorporados a la composición artística. Son objetos que pasan inadvertidos en la vida cotidiana, pero que en la obra adquieren un evidente protagonismo. En las cosas más humildes y más insignificantes a menudo es donde podemos encontrar la mayor de las bellezas. Asimismo, estas incorporaciones externas en el proceso de creación también se extienden a elementos del cuerpo humano o huellas de este, tema muy recurrente en la extensa obra de Antoni Tàpies. Todos esos objetos y elementos, llevados a una dimensión artística, adquieren otro significado. Magnificar lo insignificante, como decía el propio artista.
La palabra escrita, la utilización enigmática de símbolos, letras y números, son elementos que siempre están presentes en la obra de Tàpies. La «X» que nos evoca la cruz, la idea de religión, el símbolo de tachar o de señalar algo. Las letras «A» y «T», iniciales de su nombre y apellido, pero que también evocan a su nombre y el de su esposa Teresa, tan importante en su vida. Dentro de esta icónica producción gráfica también encontramos en Tàpies la producción de carteles, en ocasiones sobre sus propias exposiciones y en otras ocasiones carteles que refieren acontecimientos públicos o sociales, como el expuesto en esta muestra dedicado a las fiestas de la Mercé.
El arte transforma a las personas, que a su vez transforman el mundo. Tàpies intenta transformar nuestro interior a través de las formas, colores, texturas, materia u objetos, a veces incluso incorporando materiales efímeros, donde la muerte y el dolor siempre son elementos que están intrínsecamente presentes. Esta exposición es una oportunidad única para ver en Alhaurín de la torre obra de una madurez creativa y expresiva notable, realizada por uno de los artistas más destacados del siglo XX.
Obra Gráfica, Antoni Tàpies
La muestra reúne veintitrés piezas del artista catalán organizadas en tres bloques temáticos: «Tàpies grabador», «Los objetos cotidianos» y «La escritura».
Lugar: Sala de exposiciones de la Finca El Portón, Alhaurín de la Torre.
Fecha: Del 27 de septiembre al 9 de noviembre de 2019.
Horario: De lunes a viernes de 10:00 a 13:00 y de 17:00 a 20:00 (*lunes tarde cerrado). Sábados de 11:00 a 14:00.
Entrada libre.
Obras: «Jeroglífics» (1995), «Coberts3» (1994), «Bodegó» (1978), «Traspuar» (1987), «Variations IV: Cherubins» (1983), «Variations VIII: Grand Chaise» (1983), «Mountains» (1983), «Peu Roig» (1983), «Vela i Creu» (1978), «Dentelle» (1977), «Scotch» (1974), «Variations VII: Chaise» (1983), «Toile pliée et chiffre» (1974), «X blanca» (1995), «Gris apaïsat» (1996), «Cartel para las fiestas de la Mercé» (2002), «Erker 1993 - Galfetti 1376» (1993), «Empreintes de mains» (1980), «Lettres» (1983), «Mes Amis» (1969), «Oral» (1995), «Profil» (1996), «Memoria Personal» (1988).